Navegación al Glaciar Viedma:
Partiendo del muelle de la Hostería, nos embarcamos en un Zodiac con capacidad para 18 pasajeros, que nos garantiza la máxima seguridad en las aguas del Lago Viedma. Zarpamos con rumbo norte , con el Fitz Roy frente a nosotros como un gran faro que nos indica el camino sobre el enorme espejo de agua de 1100 km2 . Tenemos 40 minutos de navegación antes de llegar al Glaciar Viedma. Durante este tiempo estaremos siempre junto a la costa Oeste del lago, teniendo el privilegio de observar la Reserva Estricta – a donde está prohibido el acceso del hombre- del Parque Nacional los Glaciares, donde habita la mayor colonia de huemules (ciervo autóctono en peligro de extinción ) de la Patagonia Austral. Si bien son extremadamente tímidos, el viajero observador puede tener la suerte de divisar alguno bebiendo agua en las orillas del lago o escondido entre la vegetación.

Antes de llegar al glaciar , escondido en las paredes rocosas , está “El Anfiteatro de la Cascada”, una estrecha entrada de agua en la roca, que se amplía una vez dentro, formando una gran circunferencia de roca, con paredes de 40 metros de altura , y coronada por una cascada de 10 metros de alto que cae en el medio del anfiteatro .

Solo nos quedan unos pocos minutos de navegación hasta el Glaciar Viedma, el gigante del Parque Nacional los Glaciares, que con sus 978 Km2 de tamaño deja pequeño incluso al Upsala de 902 km2 (durante años el más grande del PN). Al llegar, el paisaje es sublime: el glaciar se eleva con insolencia unos 60 metros por sobre el nivel del lago, y en sus paredes la naturaleza nos muestra tonos de azul que nunca hemos visto antes. Los motores del zodiac se apagan a una distancia prudencial de la pared para poder escuchar su ritmo: rupturas externas e internas producen grandes estruendos alternando con silencios impredecibles. Combinados componen una sinfonía natural y perfecta que emociona a quien tiene el privilegio de percibirla; es entonces cuando el viajero entiende que al glaciar no solo se lo observa, sino que también se lo escucha, se lo siente, se lo vive.

Como si este espectáculo no bastara, desembarcamos en la morena lateral del glaciar para poder ver de cerca la erosión que provocó el paso de éste sobre la roca, dejándola completamente pulida formando curiosas curvas y formas . Con precaución nos acercamos al glaciar , podremos tocarlo, beber su agua milenaria y si las condiciones del hielo lo permiten, explorar su interior adentrándonos en las cavernas que se abren entre la roca y el hielo (esta opción solo es posible en algunas circunstancias, el guía será quien evaluará si las condiciones son apropiadas). Luego de 40 minutos recorriendo la morena , nos embarcamos nuevamente para emprender el regreso a Helsingfors, no sin antes, llevarnos como botín un fragmento de hielo milenario para los tragos de la noche.

Nivel de dificultad: Medio
Distancia del recorrido: 50 km
Altura máxima alcanzada en el recorrido: 350 m snm
Nota: Las navegaciones no están incluidas en la tarifa y estan sujetas a condiciones climáticas.

Excursión a la Laguna Azul:
Se comienza remontando un viejo sendero de pastoreo que parte desde la misma hostería. El sendero se interna en el Valle del Rio Alfredo (el mismo que alimenta de energía a la hostería), ascendiendo suavemente por las laderas del Cerro Huemul y con la melodiosa compañía del río. Luego de 40 minutos de caminata, se alcanza un impresionante punto panorámico, desde donde se puede apreciar la magnitud del cerro Fitz Roy emergiendo al otro lado del enorme Lago Viedma. La caminata continúa adentrándose en el valle que se hace cada vez más estrecho, rodeado por el Cordón Huemul y sus picos que alcanzan los 2700 m ; el glaciar de la Laguna azul ya se puede divisar en el horizonte del valle. El sendero se interna luego en un bosque de lengas y ñires. Durante el trayecto es común ver guanacos y cóndores que se acercan curiosos para observar al visitante. Luego de caminar 1 hora se llega al final del Valle donde se puede ver el río descendiendo en forma escalonada sobre la roca, formando una espectacular cascada de 300 metros de altura. El trayecto continúa rodeando la montaña para acceder a las nacientes del río, a las cuales se llega luego de una subida que se prolonga durante 50 minutos y coloca al explorador a la misma altura de las nieves eternas que se posan en las descomunales montañas que lo rodean. Unos 10 minutos de caminata y un pequeño bosque separa al visitante de su objetivo. Al llegar, se puede ver la laguna de un azul profundo y brillante que contrasta con el color oscuro de la montaña, y con el blanco del Glaciar que desciende desde lo mas alto de la cordillera para llegar hasta la misma orilla. El entorno es bellísimo e invita a la contemplación y reflexión en el absoluto silencio, que sólo es interrumpido por el tronar de las habituales avalanchas que se producen en las altas cumbres cayendo hasta el glaciar.

Nivel de dificultad: Medio
Distancia del recorrido: 16 km
Altura máxima alcanzada
en el recorrido: 850m
Tiempo de recorrido: a pie 5.30 hs / a caballo 4.30 hs

Navegación a la Laguna del Morro:
Se deja atrás el muelle de la hostería y se navega hacia el Oeste por un brazo del lago Viedma -que se interna en la cordillera de los Andes- conocido como el Seno Moyano. Durante la navegación se pueden apreciar los Cerros Huemul, Mascarello, Moyano y el imponente Cerro Norte, al llegar al final del seno Moyano, nos encontramos con el valle del río del mismo nombre , y al final del valle, descendiendo de las montañas, el Glaciar Moyano, en su parte superior como glaciar colgante y en su parte inferior como Glaciar de valle. Luego de 25 minutos de navegación se llega al punto de descenso desde donde se emprende una corta caminata de 30 minutos hasta acceder a lo que se conoce como Laguna del Morro. Allí nos encontramos con un espejo de agua cristalina donde se refleja el verde esmeralda de los bosques de lengas que la rodean. En esta laguna, un escenario perfecto de paz y tranquilidad, se puede practicar la pesca de truchas. Los más inquietos pueden continuar con una corta caminata para descubrir las otras dos lagunas (una de ellas de impresionante tamaño), que se encuentran a muy corta distancia.

Quienes lo deseen pueden regresar en el zodiac. Los más aventureros pueden optar por regresar caminando, bordeando la Península del Viento. La distancia a recorrer caminando es de 9 km.

Nivel de dificultad: Medio
Distancia del recorrido: 20 km
Altura máxima alcanzada en el recorrido: 450 m
Tiempo de recorrido: Ida y vuelta navegando: 4.00 hs. Ida navegando y regreso a pie: 7.00 hs
Nota: Las navegaciones no están incluidas en la tarifa.